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Mostrando las entradas de agosto 6, 2024

El Gran Gatsby - F. Scott Fitzgerald - Libro para descargar

Descubre el Encanto de "El Gran Gatsby" Sumérgete en el fascinante mundo de "El Gran Gatsby", una obra maestra de F. Scott Fitzgerald que captura la esencia de la era del jazz y los sueños americanos. A través de la historia de Jay Gatsby, un misterioso millonario, y su anhelo por el amor perdido, este libro te llevará a un viaje lleno de glamour, desilusión y reflexiones profundas sobre la vida y la sociedad. No te pierdas la oportunidad de explorar este clásico atemporal. ¡Descarga "El Gran Gatsby" ahora y déjate envolver por su magia! En cuanto al libro, se trata de una obra que combina elementos de aventura, misterio y exploración de las relaciones humanas. La trama se desarrolla en un entorno cautivador, donde los personajes enfrentan desafíos que los llevan a descubrir no solo el mundo que los rodea, sino también aspectos de sí mismos. La prosa es fluida y envolvente, lo que hace que sea difícil dejar de leer. ---  Descargar: El Gran Gatsby

El remordimiento - Jorge Luis Borges

  El remordimiento [Poema - Texto completo.] Jorge Luis Borges He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer. No he sido feliz. Que los glaciares del olvido me arrastren y me pierdan, despiadados. Mis padres me engendra ron para el juego arriesgado y hermoso de la vida, para la tierra, el agua, el aire, el fuego. Los defraudé. No fui feliz. Cumplida no fue su joven voluntad. Mi mente se aplicó a las simétricas porfías del arte, que entreteje naderías. Me legaron valor. No fui valiente. No me abandona. Siempre está a mi lado la sombra de haber sido un desdichado. Descargar: "El remordimiento" (PDF)

La ahogada - Agatha Christie

  La ahogada [Cuento - Texto completo.] Agatha Christie   Don Henry Clithering, excomisionado de Scotland Yard, estaba hospedado en casa de sus amigos, los Bantry, cerca del pueblecito de St. Mary Mead. El sábado por la mañana, cuando bajaba a desayunar a la agradable hora de las diez y cuarto, casi tropezó con su anfitriona, la señora Bantry, en la puerta del comedor. Salía de la habitación evidentemente presa de una gran excitación y contrariedad. El coronel Bantry estaba sentado a la mesa con el rostro más enrojecido que de costumbre. -Buenos días, Clithering -dijo-. Hermoso día, siéntese. Don Henry obedeció y, al ocupar su sitio ante un plato de riñones con tocineta, su anfitrión continuó: -Dolly está algo preocupada esta mañana. -Sí… eso me ha parecido -dijo don Henry. Y se preguntó a qué sería debido. Su anfitriona era una mujer de carácter apacible, poco dada a los cambios de humor y a la excitación. Que don Henry supiera, lo único que le preocupaba de verdad era su jar...